Evaluaciones de seguridad ofensiva conducidas por expertos que replican las tácticas de atacantes reales, con hallazgos priorizados por riesgo y recomendaciones claras de remediación.
Cobertura completa de la superficie de ataque, del perímetro externo al código fuente y la nube.
Usamos automatización para cubrir terreno con rapidez, pero cada hallazgo se valida y se explota manualmente. El valor está en el criterio experto, no en el reporte de una herramienta.
Cada hallazgo relevante se confirma a mano: eliminamos falsos positivos y demostramos impacto real mediante explotación práctica.
Hallazgos ordenados por severidad real y contexto de negocio, no listas crudas de un escáner.
Replicamos las técnicas de atacantes reales, incluyendo cadenas de ataque y lógica de negocio que ninguna herramienta automática detecta.
Certificaciones prácticas que validan capacidad real de explotación, no exámenes teóricos.
Evasión avanzada, bypass de defensas y ataques complejos en Active Directory.
Explotación web avanzada con enfoque white-box y revisión de código fuente.
Operaciones de red team: simulación de adversario, sigilo y evasión de defensas.
Pentesting web avanzado de enfoque black-box sobre escenarios reales.
Nuestras evaluaciones aportan la evidencia técnica que auditores y marcos de seguridad esperan.
El estándar exige pruebas de penetración internas y externas periódicas (Req. 11.4). Nuestras evaluaciones cumplen directamente ese requisito.
Los auditores esperan pruebas adversarias conducidas por humanos como evidencia de que los controles (CC4.1 y relacionados) funcionan, en especial para Type II.
El pentest es el método más aceptado para demostrar la gestión de vulnerabilidades técnicas (A.8.29 / A.12.6.1) ante auditores de certificación.
Nota: SOC 2 e ISO 27001 no exigen pruebas de penetración por nombre; nuestras evaluaciones aportan evidencia técnica que apoya sus controles. Solo PCI DSS las requiere de forma explícita.